Llevamos juntos.

miércoles, noviembre 15, 2006

A mi también me cuesta


Al igual que a mi esposo la distancia me está matando. Los días parecen tener 48 horas que se hacen eternas. No estamos hablando mucho y lo poco que lo hacemos no nos entendemos. Él me siente rara y eso le da temor, yo trato de explicarle y no lo comprende.
Sé que el tiempo por más que lo deseemos no va a pasar con solo cerrar los ojos. El tiempo pasa a su ritmo y muchas personas estan deseando que no pase, que no termine... y si pienso en mis padres supongo que ellos estan en un dilema. Deseando que pase, para no verme sufrir y deseando que no pase para no sufrir ellos el que me vaya de su lado.
Ayer Manoel dijo algo que me hizo recapacitar y no estar tan triste. Dijo que debía aprovechar este tiempo para disfrutar de mis afectos y terminar algunas cosas que tenia inconclusas aqui.
Anoché se lo comenté a mi mamá y me dijo que era muy dulce.
Hoy lo leo la primera parte de su post y siento que eso lo escribí yo.
Ambos estamos inmersos en un mar de tristeza que es dificil de sobrellevar. Por más que intentemos tranquilizarnos el uno al otro eso dura el instante en el cual nos escuchamos y luego del adiós llega nuevamente el dolor de la ausencia. Una ausencia que es irremediable, que no se pasa ya con oir la voz del otro, que lamentablemente no se pasa con nada.
Negativa? Si, al 100%, pero creo que no es negatividad sino un poco de realismo.
Igual en todas las historias debe haber momentos como este no? Momentos en los cuales todo se ve oscuro pero luego el sol vuelve a iluminar.
Ayer le decía a Manu que estos serán los momentos tristes que nos acompañaran siempre: la distancia. Si Dios quiere solo esto será motivo de tristeza, pero siempre, al igual que hoy, tendremos la certeza de un reencuentro que no hará más que afianzar este sentimiento.
El sentimiento más noble y puro que existe, el AMOR.
Ayer en una tarjeta le escribí que antes no creía que nos enamorabamos una sola vez en la vida. Hoy creo que si. Que lo que sentí durante 7 años era solo una pequeña parte de lo que hoy siento por mi esposo. Era lindo, claro que si, pero no tenía nada que ver con lo que hoy me acompaña. Quizás eso era amor. Entonces debo pensar en un nuevo nombre para estos sintomas que no me abandonan y que crecen cada día. Y busco y no encuentro, y quizás AMOR ya no me alcanse, y quizás deba conformarme con decirle a él, a mi esposo...
Mi vida, sin vos me muero.
El tiempo pasará, seamos pacientes, intentemoslo, nada podemos hacer. No dejemos que esto nos lastime porque no debe ser asi, esto debe ser razón de felicidad. No lo arruinemos.
TE AMO y estas dos palabras ya no me alcanzan.

1 comentario:

Theremon dijo...

Derrito el hielo con el calor que mi amor me produce. El frío de Madrid no me afecta porque mi alma está ardiendo. TE AMO mi todo y sin ti también me muero.