
No voy a comenzar como suelo comenzar siempre que escribo, cosa que sucede ultimamente muy de vez en cuando. Pero la verdad es que, desde que Lau entró en mi vida del día a día, apenas dispongo de tiempo. La mayor parte de mi tiempo lo dedico al trabajo, y cuando regreso a casa, lo único que me apetece es disfrutar de mi preciosa esposa. Los fines de semana es más o menos lo mismo.
Así que, hace un año, tenía todo mi tiempo libre para escribir, para turnarme con Lau para contaros lo que sentía. Soñaba con el día en que ella llegase. Apenas podía creerme que ella existiese. De ese modo, el tiempo que me sobraba entre charlar con ella a través de internet o el teléfono (mira que me llegué a dejar dinero, jeje), me sobraba un pequeño espacio para sentarme, relajarme y simplemente teclear lo que me venía a la cabeza. Incluso durante mi tiempo de trabajo, si tenía algún momento de tranquilidad, como tenía acceso a Internet, lo aprovechaba para escribir. Pero en mi nuevo (bueno, ya llevo un año entero) trabajo, no dispongo de acceso a Internet, y aunque lo tuviera, apenas tengo un momento de tranquilidad. Pero bueno, aqui estoy, y por fin puedo escribiros algo.
Llevamos ya más de un año juntos. El año pasado celebramos por primera vez mi cumpleaños juntos. Este año es la segunda vez, aunque para mi parecío la primera. Mañana haremos la celebración "oficial", con una pequeña fiesta. Si, es cierto que el Lunes ya lo celebramos con los chicos del piso, y que lo pasamos de maravilla. De hecho, le di las gracias a Lau más de una vez por hacer de un día normal y posiblemente triste (como habría sido en el pasado) un día maravilloso. Pero la celebración de mañana significa no tener que levantarse al día siguiente temprano, no tener que pensar en el día siguiente, por lo que es más tranquilo.
Que os voy a decir de este año, si dijera que fue el mejor de mi vida, no estaría cerca de la verdad, ya que todos los años de mi vida me han llevado a este punto, por lo que si nos ponemos quisquillosos todos los años de mi vida habrian sido los mejores. Pero lo cierto es que este último año de mi vida me traído tantas y tantas alegrías, tristezas, vivencias, viajes, en fin, de todo que apenas puedo creermelo. Lo que si se es que cuando me despierto por la mañana, séa para ir al trabajo, o solo para vaguear por casa, a mi lado tengo a la persona con la que quiero estar, la persona que deseo que permanezca ahi para siempre.
Es maravilloso estar seguro de algo, solía ser una persona insegura, pero por fin estoy seguro al 100% de algo, y es que amo a mi mujer, que la amaré siempre, y que mi vida a mi lado por fin es completa.
La foto la he elegido porque en ella se encuentran los dos amores de mi vida. Porque Lau es mi alma gemela, pero Angie es mi gata gemela. Os quiero infinito a las dos.
Espero tener algo más de tiempo y poder relatar un poco mejor los acontecimientos de nuestra vida, aunque por el momento, esa taréa se la dejo a Lau.
Saludos a todos y gracias mil por seguir leyendo nuestra historia.
Lau y Mano, más de un año juntos y tantos años que nos quedan aún.