Hola a todos, por fin me animo a escribir. Y ya iba siendo hora, porque Lau se estaba apoderando del blog, jejeje.
A lo que iba, nuestra vida es una fiesta continua, a pesar de mi trabajo, que me quita tanto tiempo y tanta energía. Pero bueno, es necesario trabajar, ¿no? Nos dedicamos a disfrutar nuestro tiempo en común, a atesorar momentos, plasmados en fotografías, videos y, sobre todo, en nuestra memoría. Poco a poco, nuestro album de recuerdos aumenta, con nuevas imágenes, momentos, sonidos, luces... Lo más bonito de todo, es que realmente somos felices, que todos esos instantes tienen un algo especial, que no sabría describiros. Supongo que así es la vida en pareja, aparte de la vida rutinaría, debe haber esos momentos de absoluta ilusión. Bueno, nosotros tenemos muchísimos, no es por presumir, pero la verdad es que desde que me levanto a la mañana, el abrazo que nos damos cuando me voy al trabajo, hasta cuando regreso a la noche para descansar a su lado, todo ese tiempo lo hago con una sonrisa en los labios y una luz radiante en el corazón. Por supuesto que no es oro todo lo que reluce, y la convivencia nos trae otros momentos tan buenos, pero ni siquiera esos son tan malos.
El título del post, va por esos momentos de los que hablo, y concretamente, porque ayer tuvimos una fiestecita en casa. Hicimos una cena frugal con los compañeros de piso Andrés y Cristina y una prima de Cris y su novio. Después de la cena, una cata de cervezas, a Lau no le gusta la cerveza, pero el caso era divertirse. Debo decir que, a mi pesar, solo acerte una, y yo que siempre presumo de ser un experto en cerveza!!!!! Si alguna vez os apetece, os lo recomiendo, ayer fue nuestra primera y la verdad es que lo pasamos muy bien. Quedaría más fina una de vinos, pero lo importante es divertirse, ¿no? Después una sesión de karaoke y unas caipiriñas. Reirse mucho, divertirse mas. Así que ayer, guardamos nuevos recuerdos en nuestros corazones, y después a dormir abrazados como siempre.
Así que en dos semanas hemos almacenado muuuchos recuerdos nuevos, Lau consiguió ganarme en mares conocidos, por uno solo, pero me gana. Ella conoce el Océano Atlántivo, Pacífico, el Mar Cantábrico, y ahora el Mediterraneo. A mi me falta por conocer el Pacífico. Personalmente me quedo con el Atlántico, pero no soy objetivo. Conocimos Málaga, estuvimos con viejos y buenos amigos, de esos que nunca hay que perder, viajamos juntos disfrutando del paisaje, de la ciudad desconocida para ambos, de nosotros mismos.
Dentro de poco podríamos hacer un resumen, ya falta poco para que llevemos un año juntos, y menos aún para que haga medio año de nuestro enlace. Pero que os podríamos decir, no se, solo que somos felices, que somos uno, y que sabemos ambos que será así eternamente.



